Cada vez se venden más autos con crédito

Oscar Martínez tiene 43 años y, cada cuatro años, cambia el auto. En 2010, compró una Meriva 
0 km, pero ahora está averiguando otra vez para cambiarla. “No tengo mucha plata y no me alcanza de contado, pero estoy averiguando cómo puedo completar. Lo que sí sé es que esos 15 mil pesos que tengo ahorrados valen cada vez menos y no tengo muchas opciones de inversión”, dice este profesional independiente.

En las concesionarias de Córdoba abundan casos similares. Compradores que averiguan precios y condiciones de financiación sobre modelos que rotan cada vez con mayor celeridad. “El que venía a comprar ya compró, ahora viene el que quiere hacer negocio, quiere que vos le propongas diferentes alternativas para ganarle a la inflación”, dice Julio, uno de los vendedores que más conocen del negocio en el salón de Maipú sobre avenida Colón de esta ciudad.

Las concesionarias consultadas por este diario aseguran que las ventas con financiamiento (fuera de los créditos personales, que para la concesionaria se toman como contado) se aceleraron en los últimos dos meses, cuando se acentuó aún más el control oficial sobre la venta de dólares.

• Interactivo: Crece la venta financiada de autos

En 2012 podría trepar incluso a un 40 por ciento. De hecho, entre enero y julio, se vendieron 198.329 unidades con financiación, frente a las 188.819 del mismo período en 2011. Esto implica un avance del cinco por ciento en un mercado que, globalmente, crece al tres por ciento.

Los recientes datos de agosto (que no están discriminados por pago contado o con crédito) muestran una caída frente a agosto de 2011, pero son mejores que los de julio pasado. Algunos creen que es el crédito el que ahora morigera la caída.

Plazos y costos. “Lo importante del crédito es que sigue la financiación fija y en pesos”, dice Sebastián Parra, de Parra Automotores. Coincide en que ahora la gente “hace la gimnasia de renovar antes el auto”. “Se da cuenta de que hace un buen negocio, porque termina vendiendo su auto más caro de lo que lo pagó”, dice. Compara el 14 por ciento anual promedio de actualización del precio de los autos frente a una inflación que supera el 20 por ciento y asegura que la clave está en la financiación barata que hoy está disponible.

“Notamos que la gente toma mucho crédito, como hay tasas subsidiadas o promocionales, la gente busca resguardarse ante la falta de alternativas de ahorro”, dice Andrés Tagle, director de Tagle.

Los planes de ahorro son la vedette este año: la participación sobre el total de autos financiados creció 19 por ciento en los siete meses del año, y ya se han vendido bajo esta modalidad 74.187 unidades en lo que va del año, frente a las 62.391 que llevaba 2011 hasta julio.

Las cuotas van de los 600 a 900 pesos, según el auto, un margen de ahorro posible para una familia tipo. Se financia del 50 al 100 por ciento de la unidad, con la posibilidad de programar la entrega en la cuota seis, siete u ocho, según el caso. Hay bonificaciones y promociones especiales.

Además, las automotrices, en especial sobre algunas líneas y modelos, han sacado promociones de tasas de interés especiales que parten del 6,9 por ciento anual, más gastos. Lo que está en retroceso es el crédito bancario: la cantidad de autos prendados cayó 12 por ciento en lo que va del año frente al mismo período de 2011.

Cómo comprar un auto

Contado. Es una modalidad que viene en baja. En los últimos cinco años pasó de representar casi 70% en 2006 al 63,5% de las ventas en 2011. Aquí aparece “encubierto” el crédito personal, que, como puede tener cualquier destino, se usa para el auto, sin prendarlo ni pagar comisiones. Eso sí, el costo financiero total (CFT) promedia el 80% anual. Siempre conviene preguntarlo.

Crédito prendario. También viene en retroceso. Implica prendar el vehículo y asumir todos los gastos bancarios. La tasa promedia 22%, pero supera el 35% (según el banco) cuando se cuentan impuestos, seguro, gastos de entrega y comisiones.

Plan de ahorro. Son grupos cerrados de compradores entre quienes se sortea una vez al mes un auto y se licita otro, que se lleva quien ofrece más dinero. Al salir adjudicado, hay que integrar el 30% del valor del auto. Hoy son un éxito aquellos que programan la entrega del auto en una fecha determinada, con lo cual la fábrica trabaja casi “a pedido”. No se pagan intereses, pero sí se actualiza la cuota en función del precio del auto. Eso implica que, en 2015, por ejemplo, se pague como 0 km un auto que se compró en 2012. Se pueden adelantar cuotas.

Tarjetas. Hay bancos que tienen acuerdo con concesionarias. Permiten financiar hasta 20 mil pesos a 12 cuotas sin interés, siempre y cuando el interesado tenga capacidad de pago.

Fuente: 07/09/2012 00:01 , por Redacción LAVOZ

escrito por

Cámara de Vendedores Automotor de San Francisco Córdobá

Los comentarios están cerrados.

Deja un comentario

¿Quieres unirte a la discusión?
Siéntase libre de contribuir!